ENTREVISTAS
27 de marzo de 2026 | 11:38

Ministra de Ciencia: Inteligencia artificial y cultura definen brecha tecnológica

  Atención: esta noticia fue publicada hace más de 18 días
Compartir

La ministra Ximena Lincolao abordó los desafíos de innovación en Chile, destacando la necesidad de coordinación, capacitación y una transformación cultural para competir globalmente en ciencia y tecnología.

En su primera aparición pública tras asumir el cargo, la ministra ciencia de Chile Ximena Lincolao delineó una hoja de ruta que sitúa la innovación, el desarrollo territorial y la transformación cultural como pilares del crecimiento. La autoridad, quien encabeza el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación desde el 11 de marzo de 2026, bajo el gobierno de José Antonio Kast, cuenta con una trayectoria internacional que combina gestión pública, formación académica y emprendimiento tecnológico. Licenciada en Castellano y Filosofía por la Universidad de La Serena y doctora en Administración y Políticas Públicas por la George Washington University, desarrolló además iniciativas empresariales en Estados Unidos vinculadas a innovación cívica e inteligencia artificial.

Durante la conversación -realizada en el programa “El Pulso Acuícola” en el marco de Aquasur 2026- la ministra destacó el dinamismo del ecosistema del sur del país, particularmente en torno a la industria acuícola. “Lo que veo a lo largo del país es una capacidad de innovación tremenda”, afirmó, relevando la articulación entre empresas, universidades, centros de formación técnica y el sector público. En ese contexto, subrayó que Chile no solo destaca por su producción, sino por el desarrollo de soluciones tecnológicas asociadas, que van desde sistemas de oxigenación del océano hasta avances en salud animal y equipamiento especializado.

Lincolao planteó que uno de los principales desafíos del país no es únicamente el nivel de inversión, sino la forma en que esta se organiza. Si bien reconoció que el gasto público en ciencia es limitado, enfatizó que existe una participación relevante del sector privado y de los gobiernos regionales. “Tal vez tenemos que invertir de una forma mucho más coordinada y también regional”, sostuvo, apuntando a la necesidad de alinear prioridades y fortalecer el impacto territorial de la investigación y la innovación.

Desde una perspectiva comparada, la ministra identificó una brecha cultural que, a su juicio, incide directamente en la capacidad de Chile para proyectarse internacionalmente. “En Chile a veces se siente que tratar de ser el primero no es bueno”, señaló, contrastando esta percepción con países donde existe una aspiración explícita por liderar en distintos ámbitos. Esta diferencia, explicó, limita la consolidación de una identidad país basada en sus capacidades científicas y tecnológicas, pese a que existen condiciones para competir en escenarios globales.

En materia de transformación digital, Lincolao abordó el impacto de la inteligencia artificial, a la que definió como “inteligencia aumentada”, enfatizando su potencial como herramienta de productividad y mejora de servicios. “No podemos seguir de atrás, no podemos tenerle miedo”, advirtió, subrayando que el desafío radica en la adopción y uso efectivo de estas tecnologías. En esa línea, anunció procesos de capacitación dentro de la administración pública, orientados a incorporar estas herramientas en la gestión estatal y acercarlas a la ciudadanía.

La ministra también se refirió a los cambios en el mercado laboral derivados del avance tecnológico. Reconoció que algunos empleos tenderán a desaparecer, pero destacó la creación de nuevas oportunidades. “La gente no va a perder trabajos por la inteligencia artificial, pero sí si no sabe usarla”, afirmó, enfatizando la urgencia de promover la formación continua y la reconversión laboral como políticas centrales en este nuevo escenario.

En el ámbito educativo, planteó la necesidad de avanzar hacia modelos más flexibles, que integren formación teórica con experiencias prácticas y faciliten la inserción temprana en el mundo laboral. Asimismo, destacó la importancia de ampliar oportunidades para personas sin educación universitaria formal, poniendo el foco en el desarrollo de habilidades y el potencial individual por sobre las credenciales tradicionales.

Respecto a las políticas de financiamiento, la ministra abordó la revisión de las becas en el extranjero, señalando deficiencias en su diseño histórico, particularmente en materia de equidad y seguimiento. “Estas becas se tienen que repensar para que haya retorno”, indicó, explicando que la suspensión de nuevas convocatorias para magíster y postdoctorado responde a un proceso de evaluación del uso de recursos públicos. No obstante, aclaró que los beneficiarios actuales mantendrán su financiamiento y que los programas de doctorado continúan vigentes.

Finalmente, Lincolao enfatizó que el desafío de fondo es construir un ecosistema integrado donde ciencia, tecnología e innovación operen de manera articulada y con impacto directo en la ciudadanía. “Todo esto es importante si le llega a los chilenos”, concluyó, sintetizando una visión que busca vincular el desarrollo científico con mejoras concretas en la calidad de vida. La conversación íntegra está disponible en el registro audiovisual que acompaña esta nota.

Puedes revisar la conversación completa en este enlace

 

Si te interesa recibir noticias publicadas en Diario Palena, inscribe tu correo aquí
Si vas a utilizar contenido de nuestro diario (textos o simplemente datos) en algún medio de comunicación, blog o Redes Sociales, indica la fuente, de lo contrario estarás incurriendo en un delito sancionado la Ley Nº 17.336, sobre Propiedad Intelectual. Lo anterior no rige para las fotografías y videos, pues queda totalmente PROHIBIDA su reproducción para fines informativos.
¿Encontraste un error en la noticia?

COMENTA AQUÍ

Grupo DiarioSur, una plataforma de Global Channel SPA, Av. España, Pasaje Sevilla, Lote Nº 13 - Valdivia

Powered by Global Channel
250642